sábado, 19 de octubre de 2019

Psicología, una hija de la filosofía.

Desde que el hombre es hombre, este ha intentado darle explicación lógica y racional a los fenómenos del mundo que nos rodea y del mundo que llevamos dentro. Este mundo interno se compone una mente que piensa y siente, aun cuando no se hace uso voluntario de la conciencia.

Podría decirse que es técnicamente imposible dejar de pensar o sentir voluntariamente.

Estos hechos corresponden a procesos inherentes a la propia existencia humana. Con ellos nos hacemos conscientes que existimos y cumplimos tareas en el universo, a nivel individual y colectivo.

Pero acaso, ¿Los animales también piensan y sienten? y si es así, ¿Qué nos diferencia de ellos?

Estos seres vivientes también llevan a cabo funciones cerebrales que los adaptan a las situaciones que experimentan. Perciben el mundo que los rodea y responden ante él pero desde una perspectiva más instintiva y menos racional.

Los hombres, por el contrario, pensamos y sentimos, recibimos estímulos a través de los sentidos y reaccionamos ante ellos pero con la diferencia clave de que somos conscientes de que existimos y de que podemos interpelarnos con base a nuestras propias creencias, experiencias y expectativas.

Nuestra consciencia es consciente de que existe y de que puede modificarse para nuestro propio bien. 

Esta es la base de la filosofía.

Desde las ideas de Platón, hasta Sócrates y pasando por Aristóteles e innumerables pensadores de la Antigua Atenas, allí nace la filosofía. Y con ella, surge una gran cantidad de distintas formas de entender cómo podemos pensar y pensar eficientemente.

La filosofía busca darle orden y organización a la gran cantidad de ideas y sistemas de creencias diferentes -tan diferentes como los propios pensadores- que existían para la época. Y con ella, surge también el fascinante pero enigmático arte de estudiar la mente humana y su conducta: la psicología.

La psicología, tal y como la conocemos hoy, es producto de siglos de investigación. Además de arte, es una ciencia, ya que se fundamenta en la observación y la experimentación. Es una ciencia que no para de desarrollarse y adaptarse a las necesidades de los tiempos, sin olvidarse de sus raíces.

Psicología solamente como ciencia, sería alejarla del hombre y hacerla poco práctica.
Psicología solamente como arte, significaría utopizarla y hacerla poco útil.

La psicología es y debe ser una ciencia y a la vez, un arte que sirve a la humanidad. 





Enmanuel Del Rosario Villegas

LA PSICOLOGÍA: UNA GUÍA PARA LA VIDA.!!!

   Al inicio de la actividad se hizo un recuento del clase anterior, donde se abordó la psicología como ciencia, dándole una connotación especial al nombre de  la materia (PSICOLOGÍA SOCIAL EN LA SALUD) y acerca del significado que esta conlleva. Además se debatió sobre las raíces históricas de esta ciencia, donde a pesar, que de haberse comenzado a estudiar el alma desde la época medieval, no es hasta 1879 cuando Wundt describe los procesos mentales superiores, proporcionándole un sentido más científico a la psicología.
 Una parte que llamó la atención de la clase fue conocer el mito de Eros y Psique, una historia de amor y belleza, de donde surge el origen del nombre psicología  y del empleo de la letra Psi(vigésimo tercera letra del alfabeto griego) para representarla como ciencia del alma. Esta historia nos hace reflexionar que la belleza está en los ojos de quien la mira, en mi opinión es mas espiritual y subjetiva, más trascendental de acuerdo a nuestros sentimientos, que sin duda alguna ningún ser humano escapa de ello, pues, somos seres que vivimos en sociedad e interactuamos  cada día con otros, guiados por nuestra mente.
Aunado a esto, durante la clase se explicó acerca de los procesos mentales, haciendo alusión a la cognición, la emoción y la senso-percepción, lo que conllevó a hablar sobre el sentido común versus ciencia, en lo cual se constata que la psicología aplica los principios de la ciencia para el bienestar  de la persona. Finalmente el profesor realizó preguntas a los estudiantes respecto a la investigación asignada, así como también preguntas y ejemplos psicológicos aplicables al campo de la medicina. 

De la Filosofía a la Psicología


Entrando de lleno en el amplio temario de la materia, comenzamos nuestra clase del lunes hablando sobre las raíces de la ciencia que se encarga del “estudio de la conducta”. 
Si analizamos la palabra Psicología, etimológicamente esta significa estudio del alma, pero si nos vamos a un diccionario actual encontramos que la Psicología es la ciencia encargada del estudio de la conducta...entonces ¿Cómo es que pasa de ser el estudio del alma al estudio de la conducta? 
Si bien la psicología se considera una ciencia relativamente joven (considerada ciencia a partir de 1879 cuando en Alemania se funda el primer laboratorio de psicología a cargo de Wilhelm Wundt), tiene sus cimientos en la antigua Grecia, en “la madre de todas las ciencias” la Filosofía. 
Sócrates, Aristóteles y Platón, unos de los primeros en cuestionar las causas de los actos humanos, se hacían preguntas que hoy día son consideradas objeto de estudio en la psicología: ¿Por qué somos como somos? ¿Por qué no todos actuamos de la misma manera ante las mismas situaciones? ¿Son nuestras actitudes reflejo de nuestra alma? Es en esta época donde el concepto de alma tiene una mayor transcendencia. Se hablaba de que esta alma (psique) es lo que hace a cada individuo diferente de todos los demás y que esta permite llegar a la realidad de sí mismo. 
No es hasta varios siglos después, cuando Descartes plantea que el cuerpo y alma deben estudiarse independientemente. En este sentido Descartes separó al cuerpo: una parte del mundo o forma física; y al alma: forma mental o espiritual.
Esta idea cuestiona a la única forma de entender el pensamiento humano en esa época; el alma. Es así cuando aún sin saberlo, le da origen a una nueva corriente de estudio que nace de la filosofía, la Psicología; que en estos términos es el estudio de la conducta y la mente.